domingo, 3 de noviembre de 2013

Ya es tarde...


Ya es tarde...
Ya es hora de cerrar las persianas de mis ojos
Ya no hay alma que se acerque a la distancia
Como un almacén antiguo con sus paredes altas
Y sus pisos de madera
Que hacen eco de un vacío de silencio
Y casi a obscuras con la llama de esa vela que se apaga
Y sus paredes cansadas que tiemblan con el tiempo
Con sus ventrículos y arterias
Y esa mancha de humedad que se adhiere a mis huesos
Ya es hora de cerrar las persianas de mis ojos
Y apagar la agonía de esa vela
En un soplido.




9 comentarios:

Jacob K dijo...

He creado un nuevo blog y me gustaría invitarlo a participar. Apenas estoy comenzando así que me vendrían bien nuevos amigos. Usted se ganaría uno también si así lo desea.

Saludos
Jacob K

Adriana Maria Patiño Bustamante dijo...

aun no soples la llama de esa vela permite-le seguir iluminado,k es ahora cuando alumbra mas!!!...nunca sera tarde,cierra las persianas de tus ojos pero jamas las del,Alma!!!...

abrazos querido poeta!!!...

Safo dijo...

Embelesas los latidos
Que respiran al compás de tus palabras
Con tus versos surge el prodigio
De la nieve sonriéndole a la escarcha.
Un abrazo y un beso
Desde el otro lado del mar.

Sh6y dijo...

ya es hora amigo, de dejar que la noche pase y de la bienvenida a un nuevo día, donde las velas no hagan falta, solo abrir bien los ojos...
muy bonita amigo...

te espero en mi blog tras esta larga ausencia...

un abrazo

Rembrandt dijo...

Hay días que se sienten de esa manera, la vela se extingue lentamente y la oscuridad avanza, pero poco a poco se vislumbra un nuevo amanecer.
Precioso poema Dani, pero no olvides el alba.

Besos amigo mío.
REM

Darilea dijo...

Siempre es hora de cerrar los ojos y con ello soñar.
Un beso Daniel

MAR dijo...

Que de día el sol ilumine tu corazón y de noche las estrellas desde el cielo te hagan compañía.
Mis cariños para ti y que nunca perdamos la ilusión y las ganas de vivir.
mar

Misterio dijo...

Este escrito tuyo toca el alma... Llega a lo más profundo.

Bello, muy bello, a pesar de la tristeza.
.
Un beso grande

Marina Morell dijo...

Se me ha puesto la piel de gallina, Daniel. Qué pasada... un fuerte abrazo desde El ruido que deja el silencio :)