domingo, 14 de mayo de 2017


Sus ojos... iban desde el verde hasta la noche
Su mirada, hablaba de los dos
Y su sonrisa recíén llegaba del más allá.
Sus labios eran esa flor de invernadero.
Sus besos, un duraznero en flor
Sus manos en caricias que quedaron, quién sabe dónde están
Ya el Sabina había pasado por el Florencio Sola
Y mi amigo el tano en Gerona
Yo había abierto el candado de mi barba,
en forma de herradura mirando al cielo, cuál fortuna
Y yo que iba muriendo por vivir
Y pasó el tiempo como todo lo que pasa, y ya no vuelve
Le dije, extraño tus palabras
Como aquel que habla para dentro
Respondió, yo te extraño a vos ... entendés..?
Me dijo quiero verte entre paréntesis...
De tan clara fué directa
Yo que estaba navegando en pausa mis lagunas
No supe que decir, y sólo callé
Hoy me duelen los descuidos
los descuidos, que por ver sin querer miro atrás.
Náufrago de mis muertes
Sin más banderas, que la del amor
y el olvido.



                                                                                                           Dani..

3 comentarios:

Hanna dijo...

Cuanto dolor se siente de tanto amor...y la nostalgia de tus bonitas e intensas letras a penas lo mitiga . Un beso grande poeta

Anónimo dijo...

Estar contigo, o no estar contigo es la medida de mi tiempo.

Anónimo dijo...

Capítulo 7
Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.