viernes, 12 de julio de 2013

Apocalipsis del llanto


Hoy lloro para adentro
Como esas palabras que pienso sin pronunciarlas

La vida me enseñó…
Podría decirse que por desgracia para mí
Que el tiempo nos mata en las heridas

Que donde alguna vez hubo fuego
Con el tiempo después de tantas tempestades
El viento filoso lejos esparce las cenizas 
Y de ellas nada queda

El tiempo todo lo mata
Los recuerdos  que se vuelven difusos
Dejándome parado en una esquina desorbitado
Viendo morir la esperanza que nunca existió

El tiempo no pierde el paso
Ni el tiempo en ver caer una estrella
Agazapado siempre en lo obscuro
De una noche lluviosa asecha

El tiempo mata la noche
Y me da el despertar de un nuevo día
Me sacudo como un gorrión después de la tormenta
Y es ahí  que me seca por dentro

Me duele en las manos, en el pecho
En aquel golpe que me dí en las rodillas
Al caer cuando era chico…

El tiempo todo lo mata
Si se quiere hasta a él mismo.

5 comentarios:

Sindel dijo...

El tiempo lo mata todo, hasta a nosotros mismos, una parte de nosotros se va desdibujando con el correr del tiempo.
Pero las heridas... esas no se mueren nunca.
Hermoso poema.
Un beso

Aquamarine dijo...

Pensé durante unos momentos en crear un comentario positivo, con otra mirada, ahora se me ocurre que es en vano, porque esta entrada es más que un simple punto de vista, es una obra de arte por si misma donde has elegido mostrar ese hilo luminoso de pensamiento, lo acepto por lo que es y te agradezco que compartas tus letras, siempre tan elocuentes.

Un abrazo en esta noche de frío abrasante!

Lynn dijo...

"Hoy lloro para adentro
Como esas palabras que pienso sin pronunciarlas"

tu comienzo ya me habia aniquilado...
Entiendo tu descripción del tiempo y creo también haberla vivido y sufrido en su momento, pero bueno todo puede cambiar, con el tiempo...

cuídate :)

Marylin LaGata dijo...

Me sacastes una lagrima

María dijo...

El tiempo también mata al desánimo y hace que se cierren ventanas y otras nuevas se abran.

Un beso.